Bajan pero no tanto. El índice de precios de los alimentos de la FAO, que refleja la variación mensual de los precios internacionales de una canasta de productos alimenticios, registró un promedio de 216 puntos en octubre de 2011; esto es, un descenso del 4% con respecto a septiembre y del 9% con respecto al nivel máximo de 238 puntos que había alcanzado en febrero de 2011. Si bien el índice acusa una caída constante desde junio, continúa en valores superiores al mismo período del año pasado. Este descenso es consecuencia de las drásticas reducciones de los precios internacionales de la mayor parte de los productos incluidos en el mismo. El índice de precios de cereales se situó en octubre en un promedio de 232 puntos, un 5% por debajo de su nivel máximo de abril de 2008, aunque superior en un 5% al de octubre de 2010. El descenso refleja la perspectiva de este año de una fuerte recuperación de la producción y un crecimiento económico lento en muchos países en desarrollo que pesará sobre la cantidad demandada global, en particular de los sectores de piensos y biocombustibles. El pronóstico más reciente de la FAO confirma una producción mundial de cereales récord de 2.325 millones de toneladas en 2011, superior en 3,7% a la del año anterior. El incremento global comprende un aumento del 6% en trigo (debido a las mejores cosechas en los países de la Comunidad de Estados Independientes luego de la sequía), un incremento de 2,6% en cereales secundarios y un alza de 3,4% en arroz. Según estos pronósticos, la utilización total de cereales en 2011/12 llegará a 2.309 millones de toneladas, es decir, un 1,6% más que en 2010/11. Se prevé que después de dos temporadas de estancamiento, la utilización total de piensos volverá a crecer debido a la fuerte demanda del sector ganadero de las mayores economías emergentes. En contraste, se pronostica que el aumento del uso industrial de los cereales será más limitado. De esta manera, se ha elevado la previsión relativa a las existencias al final de la campaña, que se incrementarían en un 3,3%, lo que arrojaría una relación existencias-utilización cercana al 22%, valor algo más alto al de 2010/11. Por este motivo, la FAO espera que los precios de estos productos se mantengan en niveles algo menores a los niveles máximos alcanzados recientemente, aunque “extremadamente volátiles”, evolucionando al unísono con los inestables mercados financieros y de valores. En lo que respecta a aceites y grasas, el índice mostró una caída del 6% respecto a septiembre, que acelera la disminución gradual de los precios iniciada en marzo pasado. Según la FAO, la caída fue consecuencia de las abundantes cosechas de soja en América del Sur, de la fuerte producción de palma de aceite en el sudeste asiático y de la confirmación de las cosechas récord de semillas de girasol en la región del Mar Negro, que coincidieron con el descenso de la demanda mundial de importaciones y la presión a la baja transmitida desde otros mercados, en particular los mercados internacionales de cereales. Finalmente, el índice de precios de la carne en octubre fue de 177 puntos, un nivel algo más bajo que el de septiembre, pero superior en un 12% al del período correspondiente del año pasado; y el de lácteos se situó en 204 puntos en promedio, es decir, un 5 % menos que en septiembre y en torno al mismo nivel de octubre de 2010.
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FAO – PRECIOS DE LOS ALIMENTOS
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