La nueva comisionada de la UE para el Comercio, Cecilia Malmström, destacó en un discurso que “el TTIP no es sólo otra negociación de comercio” y que “es necesario que el acuerdo se negocie de manera abierta y transparente.” Debido a ello buscarían mejorar el acceso a los documentos por parte del Parlamento Europeo, y la publicación de porciones clave de los textos.
Por otro lado, clarificó la posición de la UE sobre algunos temas. Mencionó que “No puede haber un trade-off entre los objetivos económicos y la salud y seguridad […]”, y ejemplificó: “Ello vale para nuestras leyes en organismos genéticamente modificados y hormonas en la carne bovina. Esas leyes son decisiones democráticas. Ese es el fin de la conversación.” En cambio, buscarían trabajar en áreas donde existen similares niveles de protección: autos, farmacéutica, maquinaria, alimentos y dispositivos médicos.
Por otro lado, resaltó la importancia estratégica del acuerdo. En su visión, el crecimiento de los países en desarrollo es a la vez una reducción relativa en la influencia de Europa. “Como resultado, nos encontramos con menos posibilidades para influir elevados estándares en reglas globales para cualquier tema, desde seguridad de los alimentos hasta derechos humanos.” Agregó: “Cualesquiera que sean nuestras pequeñas diferencias, la UE y EE.UU. comparten valores de democracia, el estado de derecho, respeto por el individuo y mercados abiertos. Esos valores valen la pena preservarse.”
En una reunión ante el Comité de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, la Comisionada destacó a las otras negociaciones en las que se encuentra la UE. Definió a la negociación con Japón como la segunda en orden de importancia económica, tanto a nivel de comercio como de inversiones, y se priorizarían los logros antes que la velocidad de llegar a un acuerdo. Dio también importancia a Vietnam, con quien se espera alcanzar un acuerdo en los primeros meses del próximo año. Finalmente, agregó que existe una oportunidad real de hacer progresos en la Ronda de Doha.

