Desde CARBIO se señala que en agosto se comenzarían a realizar los embarques hacia la UE, mientras que las investigaciones en EE.UU. ya empiezan a afectar a ventas. El mercado interno presiona por más corte.
En el mercado externo, se espera que Argentina vuelva a exportar biodiesel a la UE a partir del próximo mes de agosto. Víctor Castro, Director Ejecutivo de CARBIO, ha señalado que se estuvo cuatro años afuera de un mercado por una barrera comercial injustamente aplicada, debido a que se objetaba la existencia de diferenciales de exportación que favorecían a los productores de mayor valor agregado para pagar aranceles menores.
Debe recordarse que la investigación sobre supuesto dumping fue iniciada por las autoridades de la UE en agosto de 2012, a raíz de una denuncia planteada por el Consejo Europeo de Biodiesel (EBB, por sus siglas en inglés). En mayo de 2013, se aplicaron derechos provisionales, y para noviembre del mismo año, se determinó la aplicación de medidas definitivas que implicaron tasas promedio del 24,6% -entre 216,6 y 245,6 euros por tonelada-.
Ante esto, Argentina llevo adelante un caso ante la OMC, el cual fue resuelto favorablemente en marzo de 2016, cuando el Grupo Especial señaló que debían revisarse los cálculos efectuados sobre los costos de producción de los biocombustibles argentinos y que se habían utilizado costos mayores a los reales para justificar estimaciones de dumping. Ambas partes decidieron apelar la medida, y el fallo definitivo se conoció finalmente a principios de octubre del mismo año, siendo adoptado a finales de dicho mes. El Órgano de Apelación recogió en lo fundamental el fallo de primera instancia, confirmando la ilegalidad de la medida tomada por la UE.
Ahora el foco está puesto en EE.UU., mercado que se transformó en prioritario tras el cierre europeo, llegando a absorber más del 90% de las exportaciones argentinas de biodiesel.
Tras la denuncia presentada por la National Biodiesel Board (NBB) el pasado 13 de abril, el Departamento de Comercio de EE.UU. anunció el inicio de una investigación sobre las importaciones de biodiesel de Argentina e Indonesia, por posible competencia desleal (dumping y subsidios). El organismo a cargo de la investigación, la Comisión de Comercio Internacional, tiene previsto tomar una decisión preliminar el 8 de mayo y resaltó que las exportaciones de Argentina e Indonesia aumentaron 464% entre 2014 y 2016, lo que elevó su participación en el mercado a 18%.
Respecto de la investigación, Cargill y Dreyfus, empresas que poseen plantas de biodiesel tanto en Argentina como en EE.UU., han presentado un alegato en ese país a favor de las importaciones del biocombustible argentino. Han señalado que el mercado de biodiesel norteamericano crece por el mandato oficial de incorporar el biocombustible y que en esa línea las importaciones son necesarias para cumplir con la legislación estadounidense. Además, argumentan que no ven problemas de supuesta competencia desleal, diferenciándose así de la NBB, entidad que integran.
Por razón de este conflicto ya están paralizados los nuevos negocios y sólo se efectúan los embarques ya acordados. Más allá de esto, existe otro factor que ha ralentizado el comercio: el retraso de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) en prorrogar el beneficio fiscal de un dólar por galón del que gozaron las refinerías estadounidenses hasta el pasado diciembre.
Ante el potencial cierre de EE.UU. y hasta tanto no se confirme la apertura de la UE, el mercado interno es la apuesta del sector para sostener su producción.
En materia de biodiesel, en la actualidad el corte se establece en el 10%, la discusión pasa respecto a las posibilidades de aumento del mismo. Los ministerios de Agroindustria, Energía, Medio Ambiente y Producción, que conforman la Comisión Nacional Asesora tal cual manda la Ley 26.093 sobre el uso de biocombustibles, no han logrado aún ponerse de acuerdo para elevar la mezcla más allá de ese porcentaje. Se argumentan fuertes presiones de automotrices y refinerías, quienes se niegan a un corte por cuestiones técnicas y de costos, respectivamente.
Adicionalmente, por el lado del etanol, reservado exclusivamente para el mercado interno, también hay presiones para elevar el corte. Un primer paso se dio en abril de 2016, cuando pasó de 10% a 12%, y esos dos puntos extra se destinaron exclusivamente a la industria azucarera, que hasta entonces proveía una porción inferior a la aportada por la surgida a partir del maíz.
En estos momentos la industria sucro-alcoholera, concentrada fuertemente en las provincias del noroeste, propuso al gobierno nacional elevar de 12% al 15% el corte de las naftas por bioetanol. En el largo plazo, desde de la Cámara de Alcoholes sostienen que habría que optar por los modelos de automóvil que rigen en Brasil o EE.UU., donde se permiten valores de corte que superan el 25%.

